LOS GRUPOS ECOLOGISTAS SOLICITAN LA COLABORACIÓN DE LOS AGRICULTORES DURANTE LOS TRABAJOS DE RECOLECCIÓN DEL CEREAL PARA EVITAR LA MUERTE DE RAPACES Y OTRAS ESPECIES PROTEGIDAS

Posted on 26/06/2014

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Los trabajos de siega suponen la principal causa de mortalidad para especies como el aguilucho cenizo, aguilucho pálido o lechuza campestre. En años como el actual, con elevadas densidades de topillos en el campo, estas especies son los mejores aliados del agricultor para el control de plagas.

Desde hace unos días han comenzado los trabajos de recolección del cereal en el sur de la provincia de Palencia, trabajos que se extenderán durante las próximas semanas a lo largo de todo el territorio provincial.

Es de sobra conocido que, las nuevas variedades de cultivos de cereal han producido un notable incremento en el adelanto de las fechas tradicionales de la siega, antes situadas en los meses de julio y agosto. Esta nueva situación está resultando de nefastas consecuencias para muchas especies de aves que ubican sus nidos en el suelo. Estas especies son aves rapaces como los aguiluchos cenizo, pálido y, en menor medida, lagunero; así como para un nutrido grupo de aves esteparias como la avutarda, sisón, alcaraván y aláudidos como la alondra común, terrera común o calandria. No en vano, los datos de seguimiento de poblaciones de aves comunes que se llevan a cabo en la mayor parte de los países europeos muestran un declive en los últimos decenios próximo al 50% de sus poblaciones.

Desde los grupos conservacionistas de Palencia, queremos solicitar a los agricultores que extremen al máximo las precauciones durante los trabajos de siega que tendrán que realizar en los próximos días. Esta situación resulta de especial relevancia en un año como este, con los cultivos acuciados por una sequía de los dos últimos meses que ha propiciado un retraso en la fenología reproductora de las aves y, muy especialmente, por la presencia de altas densidades de topillos campesinos en muchas áreas de la provincia. Esta última circunstancia ha provocado concentraciones de especies inusuales como la lechuza campestre, o de altas densidades de parejas reproductoras de especies como el aguilucho cenizo. Son estas especies, junto a otras como cernícalos, milanos, ratoneros, cigüeñas o garzas, los principales aliados en la lucha biológica para el control de estas plagas, por lo que la conservación de sus nidos y polladas resulta un hecho de enorme interés y beneficio para los propios agricultores.

Conviene también recordar algunas buenas prácticas agrícolas que pueden desarrollarse durante los trabajos de siega:

  • En caso de localizar un nido no hay que coger los pollos o huevos, bastará con dejar un rodal de al menos cinco metros cuadrados de cereal o forraje sin segar (cuanto más grande sea el rodal más posibilidades tendrán de salir adelante los pollos).
  • Realizar los trabajos de siega desde el interior de la parcela hacia fuera, nunca al revés, para permitir de esta forma la huida o escape de las aves presentes en los cultivos.
  • Evitar cosechar o empacar durante la noche, cuando la visibilidad de los nidos es prácticamente imposible y la reacción de huida de las aves es nula.

 

Entidades firmantes: Asociación de Naturalistas Palentinos, Ecologistas en Acción de Palencia

Foto. F. Jubete

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