Navidad, malas fechas para la fauna.

Posted on 19/12/2014

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Se aproximan las fiestas navideñas y, aunque tampoco es lo que era, los pueblos comienzan a llenarse de gente, en su mayoría descendientes de las localidades que aprovechan estas fechas para juntarse con la familia y recordar tiempos mejores.

Esta algarabía en los pueblos coincide con el periodo vacacional de los profesionales que vigilan nuestra naturaleza. No hay más que darse una vuelta por los montes para darse cuenta que las patrullas de personal de los diferentes cuerpos que trabajan en el cuidado de nuestra naturaleza están bajo mínimos en estas fechas.

Aunque sin ninguna duda la gran mayoría de los que aprovechan en estas fechas para volver a dar una vuelta por ese monte, ese río o ese paraje que tantos y buenos recuerdos les traen son gente de bien, siempre queda un reducido número de irreductibles que aprovechan estas fechas, la nocturnidad, la falta de vigilancia conocida por todos, las horas intempestivas para furtivear un rato, ese pequeño hobby que llevan en las venas y que el champán o la sidra acrecentan.

Algunos casos de furtivismo se dan la misma noche de nochebuena, o la mañana de navidad, sin olvidarse de nochevieja o año nuevo, a sabiendas de que en esos momentos la vigilancia directamente no existe.

En lugar de aprovechar las escasas vacaciones para estar con los suyos, disfrutar y olvidarse de estos años duros, algunos continúan obsesionados con nuestros corzos, ciervos, jabalíes y, si sale alguna otra cosa que se mueva, pues le pegamos un tiro que para eso hemos salido.

Incluso se organizan más cacerías colectivas al jabalí, las famosas batidas, aprovechando que la gente tiene vacaciones y está en los pueblos o puede desplazarse, incrementamos el número de cacerías, repetimos mancha según la nueva normativa, pero no ajustamos lo cupos, todo más y más y cada vez más.

Sin olvidarnos de los furtivos autóctonos, los que están todo el año en el pueblo, también llamados locales, que en algunas comarcas muy concretas están muy activos todavía en pleno siglo XXI, ayudados por esas prejubilaciones sustanciosas, conocen bien el monte, y aprovechan estas fechas tan señaladas para el furtivismo más organizado, más lucrativo.

Esperamos que con el paso de los años, la educación ciudadana y la conciencia de respeto a nuestro medio natural, esto se vaya acabando, porque esas son las únicas recetas para terminar con una lacra, minoritaria pero muy dañina.

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Posted in: Fauna y flora