La Junta de Castilla y León impone la mínima sanción al cazador que disparó a un oso.

Posted on 04/02/2015

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La Junta de Castilla y León ha resuelto con sanción de 5.001 euros el expediente administrativo PA-EN-BIO-19/2012 contra el cazador que disparó y alcanzó un ejemplar de oso pardo en el transcurso de una cacería al jabalí en octubre de 2012 en el cuartel de caza de Vañes en la Reserva Regional de Caza de Fuentes Carrionas, dentro del Parque Natural de la Montaña Palentina, por la comisión de una infracción grave de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad.

En esta Resolución no se han aceptado las alegaciones presentadas ni por el denunciado, ni por Ecologistas en Acción Palencia.

Nuestras alegaciones estaban encaminadas a demostrar que la cacería se desarrolló de manera irregular, ya que el denunciado se encontraba en zona de máxima protección y donde no está permitida la caza, por tanto, el responsable de esa irregularidad administrativa sería el Celador encargado de la batida, es decir, la Junta de Castilla y León sería la responsable final de esa negligencia (colocar un puesto en zona protegida).

Con contundencia y firmeza,  se han desestimado las alegaciones presentadas por del cazador, y ratifican la comisión de una infracción grave que puede ser sancionada con multa de 5.001 a 200.000 euros. Recordemos que la propuesta inicial pedía una sanción de 6.000 euros.

El Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León  resuelve rebajar 1.000 euros sobre la propuesta inicial en base a la ausencia de agravantes (ausencia de malicia, ausencia de trascendencia social)  y argumenta que ” finalmente, tampoco cabe tener en consideración para agravar la cuantía de la sanción que la especie dañada sea un oso pardo, especie catalogada en peligro de extinción,….”

No conseguimos comprender  como cuando cualquier expediente administrativo lleva acarreada la suspensión de la licencia de caza ó pesca, en este caso se ha permitido al cazador continuar cazando y tampoco se le va a retirar ahora la licencia.

Desde nuestro punto de vista, esta sanción deja  muy bajo el listón de lo que supone acosar, herir ó matar un oso en la Montaña Palentina, aunque confirma lo que hasta ahora sospechábamos y es que a la Junta de Castilla y León poco le importan las especies protegidas, sobre todo si interfieren con su actividad preferida, la caza.

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