Peligro. Altos Niveles de Ozono

Posted on 15/07/2015

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La prolongada ola de calor que afecta a Castilla y León y el intenso tráfico motorizado que soporta la Comunidad Autónoma han provocado que se disparen los niveles de ozono sin que se haya producido el preceptivo aviso preventivo a la población.

El ozono troposférico, también conocido como ozono “malo” por contraposición al de la estratosfera, es un contaminante secundario producido por la reacción entre la luz solar y el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por los automóviles y algunas industrias. Por inhalación, provoca un incremento de los riesgos de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, así como el agravamiento de patologías cardiovasculares. La OMS estima en cerca de 2.000 los fallecimientos prematuros anuales en España producidos como consecuencia de la exposición a niveles de ozono como los registrados en lo que llevamos de verano en Castilla y León. El ozono, además de para las personas, es también tóxico para la vegetación, dañando los bosques y reduciendo la productividad de los cultivos.

En lo que llevamos de verano, en la práctica totalidad de los días y el territorio de Castilla y León se ha superado tanto el objetivo legal para la protección de la salud humana como la recomendación que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido para el ozono. La Junta de Castilla y León no está facilitando los datos de la mitad de los 38 medidores de ozono situados en la región, entre ellos los de las ciudades de Palencia y Salamanca, 5 de los 6 medidores de Valladolid ó 5 de los 6 medidores del Bierzo.

Ante la persistencia de las altas temperaturas durante al menos esta y la próxima semana, la Junta de Castilla y León debe adoptar las medidas necesarias de urgencia para evitar alcanzar el nivel de alerta por ozono, establecido en 240 microgramos por metro cúbico. Medidas que deben pasar por la limitación del tráfico urbano e interurbano, principal emisor de los contaminantes precursores del ozono, y también de las centrales de Anllares, Compostilla, La Robla y Velilla (Guardo), si se considera que sus emisiones son la causa de los altos niveles de ozono en las Montañas del Noroeste de Castilla y León.

La previsión de la superación de este umbral, obliga a las autoridades autonómicas a advertir a las personas más sensibles a la contaminación atmosférica, tales como niños, ancianos, mujeres gestantes o personas con problemas respiratorios o cardiovasculares, de que se protejan evitando en las horas centrales del día cualquier esfuerzo físico y los ejercicios al aire libre. También deben informar sobre la previsión de evolución de la contaminación, las áreas afectadas y la duración del episodio.

Se reitera de esta manera el escaso interés con el que las autoridades autonómicas afrontan la lucha contra la contaminación atmosférica, que cuesta cada año cientos de vidas en Castilla y León ante la completa pasividad de nuestro Gobierno. La Junta de Castilla y León acumula una década de retraso en la redacción del preceptivo Plan de Mejora de la Calidad del Aire para reducir los niveles de ozono, por tanto, debe cumplir con sus obligaciones legales y elaborar, aprobar y aplicar sin más dilación dicho Plan de Mejora, en coordinación con Comunidades limítrofes como la de Madrid, que comparte la responsabilidad de la situación.

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