7 preguntas sobre el autoconsumo eléctrico que nunca te atreviste a hacer

Posted on 31/08/2016

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Seguro que en algún momento de tu vida has pensado que podría ser buena idea montar en el tejado de tu casa una instalación solar fotovoltaica. Sabes que las ventajas son muchas: consumes energía gratis y limpia, evitas emitir CO2 al planeta y además te ahorras entre un 25% y un 30% en tu factura.

Partiendo de estos argumentos tan atractivos, es muy fácil poder pensar que en un estado donde el 35% de la población reside en más de 5 millones de viviendas unifamiliares o adosados,  gran parte de esos inmuebles se hubieran lanzado a generar energía gratis con el sol. Sin embargo, a agosto de 2016 tan sólo 75 instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo se encontraban  registradas en la sección 1 del Registro de Autoconsumo, la de los pequeños suministros de potencia inferior a 10 kW, lo más común en los hogares.

Entonces, si es tan rentable desde el punto de vista económico y medioambiental ¿por qué hay tan pocas instalaciones de autoconsumo?; ¿por qué la gran mayoría de la población sigue pensando que poner una instalación fotovoltaica de autoconsumo es ilegal?; ¿tengo que pagar un impuesto extra por tener mi instalación?; ¿cómo funciona y qué vida útil tienen las placas? Hay muchas preguntas, y pocas respuestas claras. Desde hace 5 años, las grandes empresas eléctricas se han encargado de confundir y mezclar conceptos e ideas en torno al autoconsumo. Por ello, con este artículo queremos responderte a algunas preguntas y solventar algunas dudas  que seguro que tienes con respecto al autoconsumo eléctrico.

¿Tener una instalación de autoconsumo eléctrico en una casa es ilegal?

La respuesta es clara y contundente: NO. Juan José del Valle, director técnico de Ecooo explica en un artículo publicado en la revista Galde, que las grandes empresas eléctricas se han encargado de hacer “una de las campañas de comunicación y manipulación anticlimáticas más exitosa de todo el mundo. La solarfobia generalizada es la gran victoria”.

La solarfobia de la que habla Juan José del Valle en su artículo, no es otra que el miedo de la ciudadanía de colocar placas fotovoltaicas en el tejado de su casa por posibles sanciones, multas o impuestos extras. Y las fobias, como sucede en la gran mayoría de las veces, se construyen a partir de mitos que disfrazan a la realidad.

Pero la verdadera historia es la siguiente. En noviembre del año 2011 se legaliza el autoconsumo en España con el RD 1699/2011. Este Real Decreto permitía construir generadores eléctricos renovables de hasta 100kW, luego abría el camino al sol y al viento en todas las viviendas, industrias y servicios. Sin embargo, el pasado octubre 2015 se aprobó un nuevo Real Decreto, el RD 900/2015, donde se imponen algunas modificaciones técnicas y administrativas tanto para las nuevas como para las instalaciones realizadas  antes del 2015. Las famosas multas que dijeron que iban no se han llevado a cabo, básicamente porque el “Ministerio de Industria no tiene medios para inspeccionar las antiguas instalaciones de autoconsumo” aclara Juan José del Valle. Además,  hay que dejar claro que no todas las instalaciones creadas antes del 2015, no son ilegales, más bien están en una situación de irregularidad, a la espera de saber qué va a pasar en el panorama político actual para poder decidir sus siguientes pasos.

¿Un hogar que tiene una instalación de autoconsumo tiene que pagar el famoso “impuesto al sol”?

El nuevo Real Decreto de autoconsumo pone trabas al autoconsumo, pero no lo hace inviable. Es importante recordar que para autoconsumidores de menos de 10kW, es decir, casi todas las viviendas del país, no  hay peaje por energía autoconsumida. Por el contrario,  sí están obligados a pagar el “impuesto al sol” aquellas instalaciones que superen los 10 kW y que suelen corresponder a grandes superficies, naves industriales y comercios.

También hay que recalcar  que tampoco se paga por ningún cargo adicional por potencia del sistema fotovoltaico mientras que no se reduzca la potencia contratada, ni se supere la misma. Si la vivienda no supera su potencia contratada, evidentemente con el sistema fotovoltaico tampoco se va a sobrepasar. Y por lo tanto, no se va a pagar ningún cargo adicional por la potencia del sistema solar.

Y si tengo una instalación de autoconsumo aislada de la red, ¿cómo me afecta este real decreto?

No te preocupes pues el Real Decreto no te afecta directamente, es sólo de aplicación para las instalaciones conectadas a la red. Como no estás conectado a la red eléctrica tu instalación no supone una amenaza para las compañías eléctricas y por tanto no hay ningún peligro a la vista, ni peaje al sol ni nada que se le parezca.

Ya lo tienes claro y quieres una instalación de autoconsumo, pero ¿por dónde empiezo?; ¿ cuánta inversión necesito y cuánto tardará en hacerse realidad?

Hace unos meses contamos  cómo se gestó la instalación solar que se colocó sobre el tejado de las oficinas de Seo/BirdLife. Cómo ya te explicamos, lo primero que hay que hacer es contactar con una empresa instaladora con experiencia en autoconsumo  y ellos se encargarán de todos los trámites y de la adaptación técnica. Tras este primer paso, la empresa estudiará la factura y las características de cada hogar para determinar qué tipo de instalación poner.

En este sentido, y para que te puedas hacer una idea, la gran mayoría de los hogares españoles que viven en casas unifamiliares suelen consumir 3.000kWh cada año. Partiendo de este supuesto,  la empresa instaladora  recomienda una instalación de 2kW que produce esa misma energía al cabo del año y que cuesta 6.850€, todo incluido. La instalación durará un par de días y la legalización unos 2-3 meses. Desde luego, es poco tiempo comparado con los 30 años de vida útil del sistema solar.

Si tengo una instalación de autoconsumo, ¿por qué tengo que seguir conectado a la red?

Durante las horas de sol, el sistema fotovoltaico producirá buena parte de la energía que consume. Por las noches o cuando haya poca luz, los autoconsumidores le comprarán la energía a las compañías eléctricas como hasta ahora. De esta manera, los usuarios seguirán conectados a la red y pagando en su factura eléctrica esa energía nocturna y la potencia contratada.

Así pues, el sistema solar de autoconsumo instalado produce energía gratis cada día y de los 3.000kWh de energía limpia que generará el sistema solar, los autoconsumidores  aprovechará durante las horas de sol el 40% de energía. El otro 60% será energía excedente. El resultado no puede ser mejor, ya que gracias a esos 1.000kWh que dejarán de consumir cada año, los usuarios pagará un 25% menos en su factura de la luz. Con estos datos es mucho más rentable invertir en autoconsumo que en un depósito en un banco, pues la rentabilidad que se obtendrá con el ahorro es superior al 3% anual, en vez del  1,5% que dan los bancos o los bonos del Estado.

Entonces, ¿qué pasa con el excedente de la energía que producen mis placas fotovoltaicas?

El sistema fotovoltaico es como la fuente de agua de un pilón que tan frecuente es en muchos pueblos de España. En un pilón, el grifo abierto deja correr el agua continuamente. Es agua gratis que procede de un manantial. El agua corre libre.

En un sistema solar, todos los días cuando sale el sol, la energía como el agua, comienza a correr. Cada vez que los autoconsumidores ponen un cubo de agua (enciende un aparato eléctrico), aprovecha ese agua gratis (energía gratis). Si quita el cubo o éste rebosa (cuando genera más energía de la que consume), el agua (energía) sigue corriendo hacia la red de distribución. El agua (energía) no se pierde porque es gratis, pero obviamente cuanta más agua se pueda aprovechar pues mejor.

Entonces, ¿qué podemos hacer con esta energía que rebosa? Actualmente, la nueva normativa ofrece dos opciones: regalarla o venderla. En el primer caso los autoconsumidores tan sólo dan su excedente a la distribuidora, y, además,  a diferencia  del resto de países europeos,  no obtendrán ningún beneficio o descuento en su factura mensual. El segundo caso, se debe pagar un peaje por la energía autoconsumida, además de abonar impuestos por la generación, peajes de acceso y realizar papeleos trimestrales.

¿En vez de regalar el excedente, puedo acumularlo?

Para almacenar ese 60% de excedente, y así poder utilizar esa energía en las noches cuando no hay sol, es necesario que su sistema fotovoltaico esté equipado con un inversor híbrido y una batería. Un sistema de esas características cuesta 13.175€. De este forma, aquellos que se decanten por esta opción lograrían un ahorro de más del 95% en el término de energía. Por lo que su ahorro en la factura alcanzaría el 70% y una rentabilidad del 5%.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la utilización de baterías es cara, y además, en la actualidad solamente aguantan un día. Desde Ecooo se recomienda comenzar por un sistema fotovoltaico más barato y sencillo que cuesta 6.850€. Es verdad que se regalan los excedentes, pero la apuesta política por las renovables ya es una realidad que ocurre en más de 60 países de todo el mundo y que recompensan de una manera fácil, sencilla, sin papeleos y sin baterías  a los autoconsumidores por su excedente. Con una Unión Europea que apoya dichas medidas,  es cuestión de tiempo que España acabe adoptándolas.

a través de 7 preguntas sobre el autoconsumo eléctrico que nunca te atreviste a hacer —

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