Osos muertos en Castilla y León, ¿a quien le importa?

Posted on 24/07/2017

0



En Febrero de 2016 desde Ecologistas en Acción-Palencia solicitamos a la Junta de Castilla y León el expediente completo y la necropsia del oso aparecido muerto en Boca de Huérgano (León) en Octubre de 2015, dentro de nuestro trabajo por la conservación de los osos del oriente de la Cordillera Cantábrica.

Ante la falta de contestación, tuvimos que dirigirnos en Agosto de ese año al Procurador del Común para que interviniera. Gracias a esa queja, la Dirección General correspondiente decidió contestarnos en Abril de 2017 (7 meses después), denegando nuestra petición porque la necropsia no obraba en poder de la Consejería “a pesar de las numerosas peticiones realizadas por el Servicio de Espacios Naturales” a la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León.

Aquí entra en juego el Catedrático de Anatomía Patológica de la Universidad de León, encargado por la Junta de Castilla y León de las necropsias de osos muertos, al que también suponemos le dan lo mismo los osos en nuestra comunidad autónoma y, a la vista de lo informado por la propia Junta, hace lo que le parece.

Este Catedrático, ahora Rector de la Universidad, en el caso de otro oso muerto en Muñeca (Palencia) en 2014, tampoco envía las muestras que se le piden, esta vez desde el Juzgado de Cervera de Pisuerga, que se las ha requerido en Marzo de 2017 para poder enviarlas a su análisis toxicológico y aun no las ha recibido.

Si ya queda demostrada una pasividad absoluta por parte de la Junta de Castilla y León y de sus responsables de Medio Ambiente para con los osos muertos en la comunidad, ahora se suma el responsable de las necropsias de la Universidad de León, encargado precisamente por la propia Junta.

Este desinterés por los osos en Castilla y León, y más por los muertos porque suponen problemas, viene de muy atrás, de cuando apareció la primera osa allá por 2001, y ahora se ha llegado al punto donde la Junta de Castilla y León quería llegar, cuando un oso aparece muerto que no haya preocupación, ni interés, ni investigación y con los laboratorios y las universidades del lado de quien les financia para que informen de muertes por causas absurdas e insólitas a nivel mundial; total, hay tantos.

Tantos, que incluso algún responsable de alguna fundación habla de que la especie ha salido del “peligro crítico de extinción”, inventándose una nueva categoría de especies amenazadas que desconocíamos dentro del catálogo legal y añadiendo más demagogía y más confusión a una especie que va necesitando más protección, menos dinero y que la dejen en paz todos esos que se han beneficiado de ella durante tantos años.

Así se preocupa la Junta de Castilla y León por la especie, ni Plan de Recuperación, ni investigación por osos muertos, ni nada que suponga trabajo, compromiso y solución de problemas, solo contar osas con crías y afirmar que todo es color de rosa, obviando toda la normativa administrativa que debería proteger a las especies en peligro de extinción y que queda en papel mojado. Ni siquiera un triste expediente.

Con estos amigos el oso no necesita enemigos en Castilla y León.

Anuncios