Biodiesel de palma, menos bosques y mayor emergencia climática

Posted on 28/06/2019

0



En el mes de mayo de 2019 la Unión Europea (UE) calificó el uso de aceite de palma para energía como insostenible, estableciendo su progresiva eliminación a partir de 2023 hasta 2030. Esto fué una decisión de gran importancia, ya que existe una  estrecha relación del aceite de palma con la deforestación de las selvas tropicales y la destrucción de su biodiversidad.

Esto se consiguio, en parte, gracias a que una coalición internacional de organizaciones ecologistas entre las que se encuentra  Ecologistas en Acción, estuvimos incidiendo a través de la campaña No en mi depósito (Not in my tank en inglés) para su eliminación gradual a partir del 2021, no como se plantea a partir de 2023 ya que pensamos que el actual estado de emergencia climática y perdida de biodiversidad lo requiere.

En 2018, casi dos tercios (65%) de todo el aceite de palma importado en la UE se utilizó para obtener energía, el 53 % para producir biodiésel para coches y camiones y el 12 % para generar electricidad y calentar (datos récord). La ciudadanía europea está quemando cada vez más aceite de palma en sus depósitos, aunque el 82 % de la población lo desconozca, el  biodiésel de aceite de palma creció en 2018 un 3 % mientras su uso en la alimentación se redujo significativamente en un 11 %.

Este es el resultado  de una política de biocombustibles suicida implementada desde hace muchos años, la UE ha ido a aumentando constantemente el uso de biodiesel de aceite de palma desde el 2009 y esta tendencia empeoró el año pasado.

El biodiésel de aceite de palma es tres veces peor para el clima que el diesel fósil, el de soja dos veces más contaminante y colza 1,2. Una de las principales razones de lo anterior es por la deforestación y el drenaje de turberas que provocan este tipo de plantaciones.

Estos son los nuevos datos y conclusiones de Oil World, la referencia de la industria para los mercados de aceites vegetales publicados por la federación europea Transport & Environment y Ecologistas en Acción.

Una de las paradojas que refleja el informe es que la UE gastó 4,2 millones de euros en 2018 para importar dos de las principales causas de la deforestación, plantaciones de palma y soja, mientras que las instituciones de la UE gastan 3,4 millones de euros durante seis años para proteger la naturaleza.

+info: https://www.ecologistasenaccion.org/wp-content/uploads/2019/06/resumen-biodiesel-palma.pdf

Importaciones biodiesel