Es el momento de la agroecología de proximidad

Posted on 02/03/2020

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La ganadería y agricultura industrial están esterilizando los suelos, agravando la desertificación, la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y contaminando acuíferos, la continua industrialización de los sistemas agroalimentarios les hace cada vez más dependientes de subsidios, combustibles fósiles, agroquímicos y otros insumos, a la vez que requieren cada vez menos mano de obra.

Por si fuera poco, las personas que de verdad trabajan la tierra de manera sostenible, las que nos alimentan con productos auténticamente  nutritivos y sanos viviendo en los pueblos,  no son reconocidas como se merecen, y en lugar de conseguir un precio justo por sus productos, sufren el abandono al que se ve abocado el mundo rural. Mientras, son los grandes vendedores de insumos e intermediarios, los que engrosan sus bolsillos de beneficios.

Tan solo tres empresas controlan el 51% del mercado de agroquímicos, diez comercializadoras de alimentos gestionan el 90% del transporte mundial, diez compañías controlan el 90% de la transformación y el 30% de las ventas (distribución) está en manos de solo diez corporaciones, según el Panel de Expertos de Sistemas Alimentarios Sostenibles (IPES Food). Estas pocas empresas concentran el poder sobre cómo se forman los precios y se quedan con la mayor parte de las ganancias. Por desgracia, nuestro país es parte de este entramado.

Cada persona, como tú, tiene mucho que aportar para devolver la vida al campo. Existen numerosas opciones a nivel individual y colectivo, pero si realmente queremos alentar un cambio que desemboque en una alimentación saludable para tod@s, en unos ecosistemas vivos, necesitamos unirnos y reclamar unas políticas alimentarias acordes a los límites planetarios y justas con las personas.

Ahora es imprescindible presionar para conseguir una modificación de la Política Agraria Común (PAC) que esté a la altura de la crisis ecológica y social que vivimos. En la actualidad y a lo largo de los años estas políticas han favorecido la expansión de grandes explotaciones agrarias y ganaderas, haciendo desaparecer pequeñas granjas e intensificando el uso de agroquímicos. Esto pone en grave peligro la agricultura familiar y agroecológica. Nuestros impuestos (¡¡58.000 mil millones de euros!!) que podrían servir para fomentar una alimentación sana para las personas y el planeta basada en cultivos agroecológicos, se dedican a fomentar un modelo agroalimentario insostenible.

Por este motivo, desde Ecologistas en Acción Palencia exigimos unas políticas que pongan la salud y dignidad de las personas, es decir LA VIDA, en el centro de la toma de decisiones. En este momento crucial, es necesario fomentar la venta directa, sin intermediarios, los canales cortos de distribución, favorecer el consumo de proximidad, potenciar el consumo de alimentos frescos de temporada, y apostar decididamente por la agroecología de proximidad.