OSOS Y COVID19

Posted on 02/05/2020

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El 08 de Abril conocimos a través de los medios de comunicación el hallazgo de un oso muerto en Palencia, otro más en el Parque Natural de la Montaña Palentina, probablemente el espacio protegido del mundo en el que más osos aparecen muertos, pero tranquilos, es porque hay muchos.

La situación de estado de alarma por el Covid19 nos hace centrarnos, como es lógico, en otras prioridades como la salud de todos. Es prudente esperar a una necropsia que, si bien se realiza en dos o tres días, ahora puede demorarse, la Junta de Castilla y León suele estar paralizada en estado normal cuanto más en estado de alarma, así que esperamos con interés sus batallitas para conocer la muerte de este oso.

Cuestiones técnico-científicas aparte, está claro que las administraciones, con la ayuda de sus fundaciones, han ganado claramente la partida del marketing, la comunicación y la propaganda, sin olvidarnos de una buena parte de los medios de comunicación como grandes aliados de esta “estrategia”, bien por interés económico, bien por desconocimiento. Esa estrategia no es otra que, a base de tiempo y de buenas noticias, adormecer a la opinión pública y conseguir que ésta no se alarme por la muerte de otro oso más, ahora ya no hay problema porque las poblaciones van muy bien.

No hay más que revisar las hemerotecas para ver como justo después de la muerte de un oso, a los pocos días o semanas, se nos bombardea con la buena salud y la fantástica evolución de las poblaciones de osos, y lo vemos con el oso Cachou, muerto hace pocos días en Pirineos.

Esta manipulación que antes era exclusiva de las administraciones de la Cordillera Cantábrica ahora llega también a Pirineos, será el resultado de la globalización con la ayuda de quienes trabajan en todos los territorios con osos y llevan esta estrategia de unos a otros.

En Castilla y León el oso tiene una problemática grande y así lo reflejan las muertes de osos acumuladas pero no tiene consecuencias porque la Junta de Castilla y León y también una parte de sus habitantes consideran que el oso es un privilegiado y que bastante tiene esta Comunidad con su precaria situación como para seguir preocupándose de “cuatro osos”, así es imposible avanzar.

En el oriente de la Cordillera esta problemática se acentúa, en este núcleo además de lo dicho hay que añadir que los responsables provinciales llevan demasiado tiempo en sus sillones y la savia no circula por los despachos, por lo que no hay renovación y sí complacencia generalizada y pleitesía a lo que digan los expertos, pero eso sí, “sus” expertos, los de siempre, los afines y todos ellos mantenidos por el propio oso.

Leíamos hace poco por algún lado que la administración expulsa el talento y fomenta el servilismo, en el caso del oso no iba a ser menos. Parte del mundo rural tampoco ayuda, es una cuestión cultural.

Por nuestra parte, cuando el Covid19 vaya dejándonos, volveremos a la ya cansina tarea de personarnos en el Juzgado por la muerte de este oso, donde nos toparemos con la burocracia y nada se sabrá de la muerte, cuanto menos del autor si lo hubiera, así engrosaremos una lista de osos muertos que empezó siendo preocupante porque todos eran envenenados o disparados y ahora han conseguido tranquilizarnos porque estas causas han desaparecido como por arte de magia.

Hay muchos osos y este habrá muerto de traumatismo, por caerse, por pelearse con otro o por viejo, de algo tendrán que morirse ¿no? ¿o no se mueren osos de muerte natural?.

Sabemos cómo le pintaba al oso en la anterior normalidad, a ver cómo le pinta en la nueva, en Castilla y León seguiremos sumando osos muertos, así que bien.

Mientras tanto, al menos salud y espíritu crítico para todos.