Rescate de Air Europa, un paso en la dirección equivocada

Posted on 04/11/2020

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Ayer el Consejo de Ministros dio luz verde al rescate de Air Europa a través de la inyección a la aerolínea de 475 millones de dinero público que saldrá del fondo de solvencia creado para reflotar empresas consideradas “estratégicas”. Dicha cantidad se suma a los 140 millones que ya recibió el pasado mes de mayo en préstamos avalados por el ICO.

Ante esta situación, tenemos que mostrar nuestro rechazo a los rescates millonarios a las líneas aéreas y pedimos que las ayudas financieras públicas se destinen en primer lugar a atender las necesidades de l@s miles de trabajador@s que en estos momentos se encuentran en una situación de enorme precariedad e incertidumbre, así como a fomentar un sistema de transporte más justo y sostenible desde los puntos de vista social y ambiental.

Ofrecer apoyo financiero con dinero público a compañías que durante años han maximizado sus beneficios gracias a injustas exenciones fiscales resulta inaceptable. Según un estudio de la Comisión Europea, los privilegios fiscales de las aerolíneas en la UE (no pagan impuestos por el combustible ni el IVA de los vuelos internacionales) suponen un agujero en las arcas comunitarias de unos 27.000 millones de euros al año.

En opinión de Pablo Muñoz Nieto, nuestro responsable de la campaña de aviación, “las ayudas públicas no pueden destinarse a mantener de manera artificial –algunas aerolíneas que ya estaban al borde de la quiebra antes de la crisis provocada por la pandemia- a compañías que maximizan sus cifras de negocio a costa de dañar el planeta y que socializan las pérdidas mientras acumulan los beneficios en las manos de unos pocos”.

Cualquier asistencia financiera con fondos públicos al sector tiene que estar enfocada a una reconversión del mismo orientada a la reducción significativa de los vuelos de corta y media distancia, a poner fin a cualquier tipo de exención fiscal (especialmente del IVA y el combustible), a la inversión en combustibles menos contaminantes y al abandono definitivo de planes de ampliación de la capacidad del transporte aéreo, tanto de flota como de infraestructura aeroportuaria.

Muy al contrario, el acuerdo alcanzado entre la compañía aérea y el Gobierno no incluye ninguna condición de tipo social, ambiental o fiscal para la empresa rescatada, lo que supone el incumplimiento del texto aprobado por la Comisión de Reconstrucción Social y Económica del Congreso. Dicho texto establece que “cualquier ayuda o préstamo irá vinculado a condiciones ecológicas, sociales y económicas justas y sostenibles. Las empresas que perciban ayudas públicas deberán cumplir o comprometerse a cumplir el Acuerdo climático de París, comprometerse con la protección de la biodiversidad, cerrar la brecha salarial entre hombres y mujeres así como no operar en paraísos fiscales”.

Frente a los rescates multimillonarios a compañías privadas individuales, defendemos el empleo de los fondos públicos para el desarrollo de una red de transporte más justa y sostenible –en especial, potenciando el transporte ferroviario- que sea una alternativa real a la aviación, así como para prestar el apoyo necesario a l@s trabajadores para su recolocación en dicha red.

Resulta imprescindible aprovechar el parón por la COVID-19 para repensar la estructura de nuestro modelo de transporte y movilidad con el fin de hacerlo más justo y sostenible. Mientras tanto, dediquemos el dinero de tod@s a proteger a las personas –enfermas, cuidadoras, trabajadoras-, no a las empresas.