Pedimos el fin de la bonificación al diésel

Posted on 09/11/2020

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  • Es urgente acabar con las subvenciones a los combustibles fósiles.
  • No hay justificación para otorgar ventajas fiscales al diésel.
  • Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Ciudadanos condicionan su apoyo a los PGE a que continúe una bonificación al gasoil.

El proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado incluye una rebaja en la bonificación que históricamente se ha concedido al gasóleo, una medida aplaudida por las organizaciones ambientales. En pleno debate de los PGE, un socio preferente del gobierno PNV y un partido que podría apoyar los presupuestos, Ciudadanos, han anunciado que condicionan su apoyo a la retirada de esta propuesta.

La bonificación al diésel se concedió, en su día, al suponer que este combustible permitía disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, a día de hoy, está sobradamente probado que, cuando se tiene en cuenta todo su ciclo de vida, los vehículos diésel emiten incluso más GEI que los vehículos movidos con gasolina.

Más aún, los vehículos diésel son la principal fuente de contaminación atmosférica en la mayoría de las ciudades: según un informe de la Comisión Europea, los vehículos diésel son responsables del 80 % de los óxidos de nitrógeno procedentes del tráfico rodado. La contaminación atmosférica, solo en nuestro país, causa más de 30.000 muertes prematuras, además de un coste sanitario que la Alianza Europea por la Salud Pública ha cifrado en 3.000 millones de euros anuales.

La situación de emergencia ambiental en la que nos encontramos (cambio climático, pérdida de biodiversidad así como aumento de  residuos y de  contaminación química), exige utilizar todas las herramientas disponibles para atajarla.

Según las organizaciones ambientales, una de las medidas debe ser la  reforma fiscal que traslade los costes ambientales de determinadas actividades económicas impactantes o del uso de productos contaminantes, a sus responsables. Además, se debe bonificar la realización de buenas prácticas que conlleven externalidades positivas para el conjunto de la sociedad y ayudar a reducir desequilibrios sociales.

El proyecto de Ley de los PGE incluye una pequeña reforma en este sentido con la primera rebaja de la bonificación al diésel. Es un primer paso necesario que solo afecta al gasóleo de uso no profesional y que implica una subida no muy notable. Este cambio debe propiciar una fiscalidad ecológica, como medio para incentivar cambios de comportamiento que se consideran positivos desde el punto de vista ambiental.

Las organizaciones firmantes insistimos en que la recaudación obtenida por el fin de la bonificación al diésel se debe destinar íntegramente a facilitar la transición ecológica de forma socialmente justa y alcanzar un modelo socioeconómico acorde a los límites del planeta. Esto haría que los beneficios se multiplicaran y fueran mejor comprendidos por la sociedad.

Es importante recordar que Europa ha pedido en repetidas ocasiones a nuestro país que aumente los impuestos ambientales y se acerque a las de los países de nuestro entorno para poder orientar el comportamiento de los agentes económicos y contribuir a la protección del medio ambiente y a la mejora de la justicia social. En términos de porcentaje del PIB, ocupamos el puesto 24 en el ranking de la fiscalidad ambiental de la UE-27.

Por todos estos motivos, las organizaciones firmantes reclamamos al Gobierno central que no retire la propuesta de reducir la bonificación del gasóleo. Asimismo demandamos a PNV y Ciudadanos que no condicionen su apoyo a los PGE a la retirada de esta medida.