Volar Mata

Posted on 19/08/2021

1



Hubo un tiempo en el que fumar estaba bien visto; incluso las personas que trabajaban en medicina no tenían pudor alguno en encenderse un cigarrillo durante una consulta de pediatría, ginecología o cualquier otra especialidad. Se argumentaba que fumar tenía mayores beneficios que riesgos y, consecuentemente, el alarmismo no llevaba a ninguna parte. Con el tiempo, las evidencias y el descrédito de la industria del tabaco hemos comprendido socialmente que fumar tiene un gran riesgo y que el descenso de su consumo es básico para una sociedad más sana. Desaconsejamos empezar a consumir tabaco y fácilmente sentimos compasión por alguien que no puede dejarlo.

Durante este mismo período de tiempo hemos vivido el auge de la aviación, del consumo de viajes rápidos. Las facilidades y subvenciones a las compañías aéreas han permitido coleccionar fotos para instagram que distan mucho del intercambio cultural con el que nos autoengañamos. ¿Quién renunciaría a volar un fin de semana a Londres, Lisboa, Roma o Amsterdam por poco menos de 60€? Viajes que habitualmente nos descontextualizan del lugar pero no de nuestro insaciable consumo. Un despilfarro y vorágine energética poco justificable que ha llegado a ser uno de los mayores grupos de presión sobre gobiernos e instituciones políticas, a pesar de que aproximadamente el 80% de la población mundial jamás hará uso de un avión.

La publicación del último Panel Intergobernamental del Cambio Climático ha dejado sin argumentos la mayoría de decisiones políticas que se han tomado en los últimos años. El consenso científico, tan alabado en tiempos de Covid, es total: el decrecimiento no es solo inevitable sino que, además, deberemos afrontarlo con menor disponibilidad de materiales y una mayor inestabilidad e inseguridad climática.

Pues bien, días previos a la mayor ola de calor europea en años, Gobierno y Generalitat anunciaban un acuerdo para la ampliación del aeropuerto Josep Tarradellas-Barcelona El Prat y también existen planes para aumentar la capacidad del aeropuerto Adolfo Suárez. Nadie en su sano juicio repartiría cajetillas de tabaco entre personas con una salud débil ni encerraría menores en una habitación de personas fumadoras. Potenciar y ampliar infraestructuras tan contaminantes y que aumentan el riesgo de supervivencia es un acto que no debería quedar impune. Es una decisión tan irresponsable como carente de empatía. No podemos permitirnos el lujo de seguir dando alas al capitalismo en base a la destrucción de los ecosistemas y la calidad de vida de las personas.

En términos permaculturales, en una toma de decisiones solemos centrarnos en el punto de palanca que revierte una espiral de erosión en una espiral de abundancia. Ante esta emergencia también nos cuestionamos cuál es el punto de palanca y nos inclinamos por dos. Por un lado responsabilizar a las personas que han sido mayoritariamente votadas. Darles más información y evitar cualquier tipo de recompensa o alianza con empresas relacionadas es esencial. Si a pesar de esta información deciden seguir apostando por incrementar nuestra huella de carbono, consumiendo más recursos, contaminando más y destruyendo más tierras de cultivo y espacios naturales que serán esenciales, entendemos que estamos hablando de crímenes que deben denunciarse.

En segundo lugar, entender que volar incrementa muchísimo nuestra huella de carbonoQue a día de hoy coger un avión es un lujo que deberíamos reservar solo para lo estrictamente necesario, para aquello que tiene que ver con emergencias ó cuestiones inaplazables de extrema importancia. Tenemos que divulgar los efectos de nuestro consumo aéreo en plena emergencia climática, y entender que coger un avión para «escaparnos» un fin de semana nos conduce más hacia un camino sin salida.

Al igual que en cierto momento decidimos advertir que Fumar Puede Matar y más tarde Fumar Mata en las cajetillas de tabaco, quizá ha llegado el momento de hacer lo mismo con las industrias que emiten mayores gases contaminantes. Debemos empezar a vivir y planificar de acuerdo con la emergencia en la que nos encontramos o nos estallará en la cara, de hecho, ya lo está haciendo.

Si tú también crees que la ampliación de aeropuertos es un gran error puedes unirte a nosotr@s para exigir justicia ante la emergencia climática firmando aquí.

A través de http://www.sergicaballero.com/volar-mata/