Bosque de alimentos, el cambio de paradigma ya está aquí

Posted on 08/03/2022

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¿Has visto a alguien abonar el bosque? ¿pasarle el arado? ¿Podarlo ó sulfatarlo? Sin embargo, un bosque maduro y bien formado, tiene una producción de biomasa altísima, año tras año, siglo tras siglo ¿Por qué? Pues porque en los procesos de formación del suelo, la sucesión ecológica que lleva a la aparición de los bosques va produciendo suelos cada vez más profundos y fértiles.

Las raíces, cada vez más profundas de las plantas, extraen nutrientes cada vez más abajo, los bombean hasta las hojas, desde donde caen una y otra vez a la superficie volviendo a estar disponibles para las plantas más pequeñas, que al descomponerse en la capa superficial forman el maravilloso mantillo forestal. Es decir, es el reciclaje continuo de nutrientes lo que va haciendo que un bosque sea cada vez más fértil y productivo, al contrario que un cultivo industrial.

Este proceso tiene un límite (como todo en nuestro planeta), que es la comunidad «clímax» o «climácica», que es aquella con la mayor cantidad posible de especies y relaciones entre ellas que puede haber en un lugar concreto. Un bosque de alimentos consiste en copiar, en un entorno manejado por seres humanos, estos procesos de sucesión ecológica y acelerar esos procesos biogeoquímicos de la materia, para obtener todos los beneficios posibles de un terreno.

En palabras de Dave Jacke: un bosque de alimentos es un policultivo de plantas perennes y multifuncionales.

  • Policultivo: Porque son varias especies creciendo juntas
  • Perennes: Porque o bien viven varios años (o siglos), o bien se autosiembran ellas solitas año tras año.
  • Multifuncionales: Porque todas contribuyen al buen funcionamiento del conjunto de varias maneras diferentes.

Un bosque no es un monocultivo de árboles, como son muchos pinares o eucaliptales que hay por nuestro país, más parecidos a un desierto verde que a la explosión de biodiversidad que es un bosque. Un auténtico bosque puede tener muchas especies dominantes y muchíiiisimas plantas que forman la «cohorte florística acompañante», que son un montón de especies de hierbajos, arbustos, arbolitos, trepadoras, hongos e.t.c. que acompañan a la/s especie/s dominante/s y que forman la gran cantidad de nichos ecológicos que tiene un bosque y que permite que vivan en él multitud de especies asociadas. Por lo tanto si quieres tener un bosque de alimentos bien hecho, no deberás conformarte sólo con poner hileras de árboles distintos, aunque las especies se ayuden unas a otras, deberás también incluir mogollón de tipos de plantas, que creen multitud de ambientes que permitan la vida de infinidad de seres vivos distintos, ya que es la sinergia de todos ellos juntos la que multiplicará la productividad de ese vergel.

¿Cómo puedes ordenar semejante caos? Pues imitando el orden de las plantas en cualquier bosque. En ellos, las plantas están divididas en varias capas, como si fueran varios campos de cultivo uno encima del otro:

  • La primera son los grandes árboles del dosel forestal, como palmeras o nogales
  • La segunda, son los pequeños frutales o grandes arbustos, como laureles o almendros
  • La tercera, son los arbustos tales como la zarzamora, romero o el rosal silvestre
  • La cuarta, son las herbáceas, como las verduras u hortalizas
  • La quinta, son las plantas de raíz, como rábanos, zanahorias, chirivías, etc
  • La sexta, son las plantas cobertoras, como la gayuba, el carpobrotus o las fresas
  • La séptima, son las trepadoras, como la vid o el kiwi

Siete campos productivos, uno encima del otro. Ahí es nada.

Podemos incluso añadir una octava muy importante para la fertilidad, que son los hongos, viven asociados a las raíces de los arboles, formando una red continua a lo largo de hectáreas y hectáreas de terreno, transmitiendo información, nutrientes y agua a un lado y otro del bosque, además de producir ricas setas. 

No hablamos sólo de comida humana, también de forraje para el ganado, alimento para aves, abejas, fibras textiles, madera, fertilizante para el propio bosque, además de la captura de CO2, la mejora bioclimática, amortiguación térmica, la captación y retención de agua o el placer estético entre otros muchos beneficios. Obviamente, diseñar un bosque de estos no es nada fácil, requiere tiempo y conocimiento, tampoco puedes esperar que empiece a producir de un día para otro, eso sí, una vez instalado y bien instalado, puede alimentar perfectamente a generaciones y generaciones de seres humanos sin apenas mantenimiento, gasto energético, emisión de gases contaminantes, consumo de petróleo, agua, fertilizantes, pesticidas etc, etc. y viendo cómo se están poniendo las cosas a nivel climático y energético, creemos que es una más que buena opción para la tan nombrada resiliencia.

Juan A. Hdez: “Bosque productivo y comestible”. Asociación Domitila Hdez. El Tablero-Tenerife

A través de https://www.elverdecillo.com/que-es-un-bosque-de-alimentos/