Aspectos irrenunciables en la futura Ley de Residuos

Posted on 18/03/2022

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A una semana del próximo pleno del Senado, los grupos políticos tienen la oportunidad de pactar a favor del interés de la ciudadanía y en pro de una economía más justa acorde con los límites planetarios. Una vez las enmiendas se aprueben en la Cámara Alta, la Ley de Residuos volverá al Congreso para su trámite final, por lo que este es un momento crucial para conseguir unos objetivos efectivos que protejan el medio ambiente y a la sociedad.

A pesar de la urgencia por aprobar una Ley a la altura de la crisis ecosocial que sufrimos, no queremos que esta sea devaluada por otros intereses que nada tienen que ver con el sentido común y la salud. Es por ello que hemos elegido estos 5 puntos que consideramos irrenunciables en esta tarea:

1) Incorporar objetivos más ambiciosos de prevención de residuos

No todo es reciclable por lo que la mejor forma de garantizar un uso eficiente de los recursos y la energía, es la prevención en origen de la generación de residuos. Pero solo se priorizará la prevención si la Ley fija objetivos ambiciosos.

Para ello es necesario establecer objetivos específicos como la máxima reducción de los envases de un solo uso (independientemente del material) y la reducción de los productos sanitarios menstruales, pañales y toallitas húmedas de un solo uso también.

2) Garantizar la protección de la salud

Actualmente, muchos envases de uso alimentario tienen presencia de sustancias tóxicas. Entre ellas, algunas que preocupan singularmente a la comunidad científica, como es el caso de aquellas que son capaces de causar alteraciones hormonales (disruptoras endocrinas). Estas han sido asociadas a infinidad de posibles efectos negativos sobre la salud, como daños sobre el desarrollo del aparato reproductor, alteraciones en el neurodesarrollo, enfermedades metabólicas o, entre otros, incremento de riesgo de algunos cánceres ligados a las hormonas.

Entre las sustancias disruptoras endocrinas más preocupantes se cuentan algunos bisfenoles y ftalatos, motivo por el cual es prioritario acabar con la presencia de tal tipo de sustancias en materiales en contacto con alimentos.

3) Recuperar la fracción orgánica con nula presencia de impropios

Los biorresiduos de origen doméstico deben recogerse de forma separada y considerarse también como recogida separada de biorresiduos la separación y reciclado en origen mediante compostaje doméstico o comunitario.

La Ley debe establecer que el sistema garantice la recogida de la fracción orgánica de los residuos domésticos, que la dicha recogida se realice sin bolsa y que los impropios (residuos no orgánicos) sean inexistentes, en la actualidad esto no ocurre perjudicando el funcionamiento de las plantas y el resultado final del compost.

4) Prohibir anillas de plástico de un solo uso y sueltas masivas de globos

La ley debe prohibir el uso de anillas de plástico de usar y tirar para la distribución agrupada de varios envases. Las tristemente famosas imágenes de fauna atrapada por estos elementos son justificación más que suficiente para adoptar medidas contundentes, más aún cuando existen alternativas que no presentan esta amenaza. Del mismo modo, el texto debe prohibir la suelta masiva de globos, que provocan muertes por asfixia e inanición en la fauna.

Precisamente sobre los envases de bebidas, el futuro Sistema de Depósito debe asegurar la incorporación de envases de vidrio, latas y briks junto a las botellas de plástico. Devolverlos a la tienda asegurará su reutilización y su reciclaje en nuevos envases de bebida en más de un 90 % y evitará la contaminación que provoca su abandono masivo en calles, arcenes, campos y playas, con el riesgo añadido de que estos residuos acaben acumulándose en el fondo del mar y en nuestros cuerpos.

5) Aplicar la responsabilidad ampliada del productor a más sectores e incluir costes de limpieza de entornos naturales como ríos, bosques, campos, lagos, pantanos, playas y medio marino

Los productores deben asumir todos los costes asociados al tratamiento de los residuos que generan, incluyendo su recogida de vías públicas, zonas verdes y entornos naturales, como playas y medio marino. Actualmente, es la ciudadanía quien asume estos costes a través de los impuestos. Además, es necesario aplicar la responsabilidad ampliada del productor a sectores productivos que aún no asumen coste alguno de la gestión de los residuos que producen, como en el caso del textil, los productos de higiene íntima, colchones, monodosis, cápsulas de café, juguetes, bengalas marítimas y embarcaciones recreativas, entre otros.