FURTIVISMO. OPERACIÓN CEBATO

Posted on 29/01/2021

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En mayo de 2019 el Seprona de la Guardia Civil realizó la operación denominada “Cebato” contra el furtivismo en las comarcas de Cervera de Pisuerga, Herrera de Pisuerga, Aguilar de Campoo y en la Reserva Regional de Caza, desactivando diez puntos donde estas prácticas se estaban realizando.

Diferentes cotos de caza fueron denunciados por usar métodos no permitidos, ilegales y sin autorización, como jaulas-trampa, cebaderos, tiraderos, lazos de acero. Según el acta denuncia estos fueron desactivados e inutilizados, es decir, estaban operativos en plena época de reproducción.

Las irregularidades detectadas fueron estas:

De la única valoración que se menciona en la resolución y que sirve para justificar el archivo de la denuncia y no iniciar el expediente sancionador,  se desprenden varias irregularidades que muestran de manera meridianamente clara como el sector cinegético goza de los favores de la administración regional.

En esa valoración, del responsable de la Oficina Comarcal de Medio Ambiente del Boedo/Ojeda, indica que la jaula-trampa encontrada –activa- en uno de los cotos, corresponde a un permiso del año 2013 que se dio a la sociedad de cazadores que gestionaba el coto, ya desaparecida, para capturar zorros. Por el tiempo transcurrido afirma que “es más que probable” que hubiera quedado abandonada y sin uso, y sobre la caseta-tiradero en otro de los cotos manifiesta que tiene conocimiento de ella desde el año 2008 pero que está abandonada y destruida. Ante argumentos tan vanos surgen más preguntas que certezas, ¿un objeto obsoleto puede seguir siendo usado, en este caso, para cazar zorros?, ¿Por qué está activada la jaula-trampa después de 6 años desde que se concedió el permiso?, ¿Hay autorización de la sección de vida silvestre para colocar esta trampa?, ¿Conocían los Agentes de la Comarca esos dispositivos?, si lo conocían que hicieron al respecto, ¿Se controla que las autorizaciones excepcionales se ajusten a los requerimientos/condicionantes de la autorización?, ¿Si el tiradero-caseta, está destruido cómo es que el Seprona ha tenido que desactivarlo y/o inutilizarlo?.

Para los cebaderos en bidones con maíz y trigo y las charcas con gasoil no se ha aportado autorización de la Sección de caza y pesca, solamente se justifica que los planes cinegéticos contemplan la alimentación suplementaria. También recoge la denuncia un cebadero con restos de distintos animales, en un acto de servilismo infame el instructor se mete en el papel del denunciado justificando la acción diciendo que se trata de “una especie de muladar”. Atendiendo a la legalidad vigente sobre muladares (RD 1632/2011, RD 1528/2012, Decreto 17/2013 y Resolución de 15 de febrero de 2018 de la Dirección General del Medio Natural) se debe contar con una autorización y el gestor o responsable del muladar deberá mantener un sistema de registro que contenga, el número, especie, identificación de los animales, peso estimado y origen de los cadáveres de las especies usadas y las fechas en las cuales se realizan dichos aportes, además se reflejará el peso estimado y la fecha de retirada de los restos no consumidos. ¿Está registrado legalmente este “pequeño muladar”?.

De la cabeza de ciervo-trofeo encontrado con las cuernas enganchadas en las ramas de un roble y sin el preceptivo precinto, nada se dice más allá de que no se puede conocer al autor.

El trabajo de los agentes de la autoridad es enterrado por las prisas del instructor del Servicio Territorial de Medio Ambiente que resuelve no iniciar expediente sancionador al no poder determinar quiénes son los responsables de estas actividades irregulares, sin embargo, sí que están perfectamente identificados los cotos y sus titulares, personas jurídicas que bien por acción o por omisión tienen una responsabilidad sobre la gestión cinegética.

La Resolución, lejos de ser un documento objetivo que busque la defensa de la legalidad vigente y del Patrimonio Natural, es un alegato en defensa de los infractores, restando gravedad a los hechos denunciados y dando una alegría a los cazadores que ven respaldadas sus actuaciones irregulares aun en plena época de reproducción.

Estamos a la espera de que la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal de la Consejería de Medio Ambiente resuelva el Recurso de Alzada que hemos presentado pidiendo que se anule el acuerdo de esa Resolución para comenzar con la apertura del expediente sancionador contra los cotos de caza denunciados. Confiamos en una mayor profesionalidad y sensibilidad en esa Dirección General.